Idioma:
eu
es
en
Elhuyar zientziaren komunikazioa

BASQUE RESEARCH
 Sitio web de la investigación, el desarrollo y la innovación vasca

Contacto:
Aitziber Agirre
Elhuyar Fundazioa
Datos de contacto:
a.agirre@elhuyar.com
(+34) 943363040
Elhuyar Fundazioa

8/3/2004

Indicios de violencia en los huesos

La sorpresa de los investigadores fue mayúscula cuando, bajo aquella roca, que a primera vista parecía normal y corriente, encontraron los restos de unas trescientas personas. Era un enterramiento colectivo del final de Neolítico, de hace unos 5.000 años. Los huesos se conservaban en muy buen estado, seguramente porque la roca que los tapaba se quebró y los protegió del exterior.

En Europa son muy escasos los yacimientos que contienen una cantidad tan grande de huesos. Por ello, los restos encontrados en San Juan ante Portam Latinam han sido un verdadero lujo para estos investigadores. Salieron a la luz cientos de huesos: cráneos, vértebras, caderas, tibias... Era tal la cantidad de huesos que se hacía difícil distinguir qué huesos pertenecían a cada cuerpo. Tuvieron que dibujar los huesos uno a uno y observarlos con gran detenimiento para darse cuenta de que los cuerpos no estaban colocados longitudinalmente. Yacían en unas curiosas posturas. Los cuerpos estaban totalmente doblados, rodeando con los brazos sus propias piernas. Según los investigadores, estas curiosas posturas podrían deberse a que quizás fueron atados para poder trasladar los cuerpos hasta el lugar de inhumación.

Los huesos pertenecían a personas de todas las edades: recién nacidos, jóvenes, viejos. Una muestra inmejorable de las poblaciones de entonces.

Yacimiento especial

El yacimiento también ha resultado peculiar por otros motivos. En los huesos han encontrado signos de violencia. No es corriente encontrar signos de violencia en yacimientos tan antiguos. Hasta hace poco nadie admitía que en aquella época los humanos utilizasen la violencia entre sí. Eran las hambrunas y las enfermedades las que provocaban la mayor parte de las muertes.

¿O acaso también la violencia? En este yacimiento han encontrado 12 puntas de flecha incrustadas en los huesos. En uno de los casos más llamativos es un codo. En ese codo se puede ver una punta de flecha incrustada en el hueso. Esa flecha hirió a un hombre, pero la punta de la flecha se quedó dentro. El hueso la rodeó y la atrapó. Aquel hombre seguramente no pudo mover más el brazo.

Pero han aparecido bastantes más puntas de flecha en el yacimiento, todas de sílex. Son en total unas 60 puntas las que se han encontrado cerca de los huesos, no insertadas en los huesos directamente, pero si muy cerca de ellos. Y¿qué significa eso?. En opinión de J. Ignacio Vegas director del yacimiento, eso significa que esas flechas incidieron en los órganos o partes blandas del cuerpo. Al degradarse los cuerpos, esas puntas han quedado muy cerca de los huesos y por eso se han encontrado tantas.

Pero ¿esas trescientas personas murieron entonces a raíz de un ataque frontal?. Eso es lo que los investigadores han tratado de esclarecer.

Hubo un cambio en el Neolítico

Hay que tener en cuenta que el Neolítico es un periodo en que cambió la forma de vida, desde una sociedad cazadora-recolectora a una economía de producción, es decir, de ganadería y agricultura. Y éste fue un cambio trascendental en la historia humana.

En opinión de la investigadora de Aranzadi Lourdes Herrasti en el Neolítico el ser humano desarrolló cierto sentido de la propiedad, del tener. Puede ser que ese sentido de la propiedad indujera a enfrentamientos con otros grupos, algunos incluso indican que la violencia surgió entonces. Pero los investigadores no se ponen de acuerdo.

Y es que las investigaciones todavía tienen para largo. Tanto en Aranzadi como en la Universidad del País Vasco han examinado durante estos 20 años todos estos huesos. Secuenciando los genes, han podido analizar las características genéticas de los restos de San Juan.

Para ello han secuenciado fragmentos de ADN extraídos de estos dientes y huesos antiguos. Ya que, como en el resto de los órganos o partes del cuerpo, en los dientes y huesos hay ADN.

Así se han analizado primero los cromosomas sexuales; es decir, los genes que se encuentran en el cromosona X y en el Y. Mediante este método se consigue saber el sexo de los esqueletos y eso tiene su importancia. Y es que hasta ahora esos datos se obtenían a través de la morfología y el tamaño. Para saber si se trataba de individuos masculinos o femeninos se analizaba el cráneo, la morfología de la pelvis y el tamaño de los huesos largos.

Además, en general, es difícil encontrar signos de enfermedad en restos antiguos, porque sólo un 10 % de las enfermedades dejan rastro en los huesos. En este caso los investigadores han tenido suerte; en el yacimiento de San Juan ha aparecido el caso de cáncer más antiguo de la Península.

Por lo tanto, quién sabe qué más deparará en yacimiento de Laguardia. No cabe duda de que los restos encontrados bajo aquella roca han sido una fuente de información importante para conocer mejor las poblaciones humanas de entonces; los protagonistas de aquellos importantes cambios sociales ocurridos en el Neolítico.

Volver al inicio de la página
Información adicional
Imágenes
Volver al inicio de la página

Realizar una búsqueda

Buscar en Basque Research [ Búsqueda avanzada ]

Inicio de sesión

Datos de usuario

Registro

Volver al inicio de la página

Menú para usuarios registrados

Volver al inicio de la página

Servicios

Volver al inicio de la página Volver al inicio de la página

Patrocinadores:

Eusko Jaurlaritza FECYT SINC Ministerio de Ciencia

Queda prohibido el uso de los contenidos de este sitio web sin permiso expreso.

Copyright © 2007 Elhuyar Fundazioa

basqueresearch@elhuyar.com