El grupo BIOMICs de la UPV/EHU ha realizado un estudio arqueogenético que muestra que el territorio vasco ha sido objeto de ocupación por poblaciones que se remontan, al menos, al Paleolítico superior.
La comparación del ADN extraído de la mandíbula de un Homo sapiens que habitó en la Cueva de Santimamiñe hace unos 4.000 años, y de otros 6 restos oseos hallados en la misma cueva, con el ADN actual de 158 personas de la Comarca de Urdaibai ha mostrado que los individuos actuales presentan linajes maternos muy similares a los de los restos arqueológicos. El hallazgo permite sostener la hipótesis de que la población actual desciende de los antiguos pobladores de la cueva de Santimamiñe.
Aunque esta alta correspondencia genética con tiempos tan remotos pueda parecer en un principio sorprendente, desde finales de los años 90 del siglo pasado existían ya diversas investigaciones internacionales que aportaban fuertes indicios sobre la gran antigüedad de los linajes maternos de la población vasca, que indicaban que bien podrían remontarse a épocas paleolíticas en algunas zonas.
Sin embargo, hasta la fecha no se disponía de ninguna prueba concluyente de la continuidad genética entre aquellos pobladores y los individuos autóctonos que actualmente habitan las inmediaciones de dichos territorios por lo que el estudio realizado por el grupo de la UPV/EHU vendría a confirmar las hipótesis sostenidas por dichas investigaciones.
El inicio del estudio realizado por el Grupo BIOMICs de la UPV/EHU se remonta a hace ya más de dos años cuando comenzó la colaboración con la Asociación de Arqueología AGIRI que facilitó el estudio genético de restos óseos de un homínido de hace unos 4.000 años encontrados en unas excavaciones realizadas en la Cueva de Santimamiñe. Durante un periodo superior a dos años, dichos restos fueron analizados por investigadores de la UPV/EHU en colaboración con genetistas de la Universidad de Estrasburgo hasta que se consiguió descifrar el ADN mitocondrial de los restos hallados.
Una vez extraído el ADN de estos restos arqueológicos, la segunda fase de la investigación consistía en comparar dicho análisis genético con el ADN de los actuales habitantes de Urdaibai. Este proceso, iniciado la primavera pasada, resultaba relativamente más sencillo ya que bastaba con tomar muestras de saliva (se recogieron hasta 158 muestras) de miembros pertenecientes a diferentes familias de la zona y compararlos con los linajes prehistóricos hallados en la Cueva de Santimamiñe.
La población de la comarca de Urdaibai se caracteriza por haberse mantenido relativamente estable en la zona a lo largo del tiempo lo que le permite contar con una alta concentración de linajes antiguos como era de esperar basado en hechos como el mantenimiento de apellidos originarios de la zona o en el de compartir expresiones y giros idiomáticos característicos del lugar que ya indicaban la larga presencia de generaciones pasadas en dicho entorno. Ahora, los datos genéticos se suman para contribuir a un mejor conocimiento de la historia biológica de esta población.
Para poder completar esta investigación se ha contado con financiación del Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia, así como de la Comarca de Urdaibai. Una vez concluido este estudio, se intentará en un futuro próximo ampliar el rango de investigaciones a otras zonas del País Vasco por medio de nuevos estudios de yacimientos sepulcrales datados en la misma época u otras diferentes (Edad del Cobre, Edad del Bronce, etc.) que permitan ampliar los conocimientos que hay en la actualidad sobre las particulares características de la población vasca. Este grupo poblacional suscita un enorme interés científico por sus peculiares características en cuanto a la preservación de su lengua de origen pre-indoeuropeo y su relativo aislamiento respecto a la influencia de otros pueblos y culturas.

